sábado, 23 de abril de 2011

Cada día es un regalo

Mira hacia el pasado. Observa tus errores. Observa tus alegrías, tus tristezas, tus manías, tus amistades, tus amores, tus desamores. Tus llantos, tus risas. Mira hacia el futuro. Calcula las consecuencias de tus actos. Trabaja, fíjate, mejora para que sea más fácil, para que sea mejor. Mira las personas que tienes a tu lado. Las que están, las que estuvieron. Las que estuvieron y siguen estando. Las sorpresas, las personas inesperadas. Las añoradas. Las buscadas. Las encontradas. Las complicadas por su sencillez. Las ignoradas por la sencillez de su complicación. Las que nos han cambiado. Las que nos han querido. Pero olvídate de las que te han odiado, las que te han hecho sufrir. Olvídate de tus temores, de tus pesadillas, de tus perezas, de tus malas maneras, de tu mal humor. Recuerda tu paciencia, tu tolerancia, tu humildad. Recuerda que cada día es un regalo. Recuerda que no puedes vivir en los recuerdos. Recuerda que no hay nada como 
levantarte con una sonrisa y respirar hondo, prepárate para otro día más sin malgastar. 

María Gimenez-Arnau

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